Y no enseñará más ninguno a su prójimo, ni ninguno a su hermano diciendo: Conoce a Jehová; porque todos me conocerán, desde el más pequeño de ellos hasta el más grande, dice Jehová; porque perdonaré la maldad de ellos hasta el más grande, dice Jehová, y no me acordaré más de su pecado.
Jeremías 31.34
¿Y qué más podemos decir? Porque tiempo nos faltaría para hablar de todas las maravillas de Dios; dice el autor al libro de los Hebreos, si aún el cúmulo de sabiduría es: TEMER a DIOS y GUARDAR sus MANDAMIENTOS.
El mismo profeta Jeremías habló y nos habla diciendo: “No se alabe el sabio en su sabiduría, ni el valiente en su valentía, ni el rico en sus riquezas. Mas alábese en esto el que se hubiere de alabar: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra; porque estas cosas quiero, dice Jehová.” Jeremías 9.23-24
Los proverbios del hombre más sabio que existió sobre la tierra dicen: “El principio de la sabiduría es el temor de Jehová y el conocimiento del Santísimo es la inteligencia”. Proverbios 9.10
Proverbios 23.23 dice: compra la verdad, y no la vendas; la sabiduría, la enseñanza y la inteligencia.
Y si partiéramos de estas bases encontraríamos una redundancia catastrófica (vaya, catastróficamente buena, benigna positiva) ya que cual deseo ser prosperado en toda bendición espiritual, también lo deseo para ustedes…
…Así que si tienes algo, no ha sido por ti, sino por la misericordia de Dios, si tienes fuerza es porque Dios te las permite para que le sirvas, si tienes dinero es para que diezmes, ofrendes, hagas tus promesas y también des a los pobres en ese orden, si tienes sabiduría creamos que no es de este siglo sino la sabiduría pura, amable benigna, sabiduría de Dios, pues si no lo fuera no serás capaz de ser instrumento de poder para Dios, pues a lo insensato de Dios es lo más sabio para los hombres y lo más débil de Dios es más fuerte que los hombres…
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