HAITI: Catástrofe o Juicio Divino
Opinión. Jesucristo es Justo
Enero 2010
“…El tiempo está cerca…” Lucas 21.8
“y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambre y pestilencias; y habrá terror y grandes señales en el cielo.” Lucas 21.11
Y realmente Cristo está cerca, sólo basta con prender el televisor o mirar las imágenes en los periódicos impresos o electrónicos o las imágenes difundidas a través de los distintos medios para comprobar que la segunda venida de Jesús a esta Tierra está muy cerca, para comprobar que la palabra de Dios es fiel y verdadera, que realmente se cumplen las promesas y los dichos divinos y que la BIBLIA es el libro por excelencia de la verdad y la fuente de las profecías para los últimos tiempos.
El caso de una nación como Haití es el ejemplo que en este tiempo ha ocupado nuestra atención (y no por demeritar otros hechos nacionales e internacionales que van acomodando las piezas proféticas) ya que si bien es cierto; y a pesar de todas las cosas, las gentes de aquella nación son también seres humanos, son también almas, son también creaturas de Dios y que finalmente tenían un propósito: dejar ver que lo que dice la Biblia, es cierto.
Hace no mucho he visitado un centro comercial de la ciudad de México y me ha llamado la atención ver publicado en varias revistas éste título: “El Fin de la Tierra”, “Los Últimos Días”, y entre otras imágenes que recuerdo el derrumbe del Ángel de la Independencia, y como subtítulos remarcados con negro: “Las Profecías Mayas, Bíblicas y de Nostradamus”. El mundo siente miedo, comienza a sentir pánico e incertidumbre de los hechos que a diario estremecen a nuestro mundo, viéndolo desde este punto de vista y lo que a continuación se narra, esto es UNA CATÁSTROFE. Sí, una catástrofe, fundamentado en los hechos por todos conocido, los hechos que nos muestran los medios, pero más la mismísima realidad que se vive en los lugares de desastre. Que si fue motivo de pruebas nucleares que si fue motivo de pruebas biológicas o atómicas no lo sabemos a ciencia cierta pero, SÍ, es un desastre, SÍ, es una catástrofe desde el punto de vista que lo queramos ver, sea de manera interna o en manera global; ya que la pérdida de vidas, la destrucción, la rapiña, la maldad, la depravación es y será siempre uno de los niveles más bajos de la degradación y degeneración humana, mostrando así que la “Corona de la Creación” no es más que una vileza, mostrando que es basura, mostrando que es como la flor del campo que a la tarde es cortada y se seca. Pero esta no es la voluntad de Dios para la humanidad, esto no es el plan de Dios, la muerte no es el propósito de Dios.
Quiero decirles a todos ustedes estimados lectores nacionales e internacionales, este es el momento, este es el tiempo de publicar del evangelio, porque el contexto del versículo introductorio para este comentario es el siguiente:
“Entonces les dijo: Se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá grandes terremotos, y en diferentes lugares hambres y pestilencias; y habrá terror y grandes señales del cielo. Pero antes de todas estas cosas os echarán mano, y os perseguirán, y os entregarán a las sinagogas y a las cárceles, y seréis llevados ante reyes y ante gobernadores por causa de mi nombre. Y esto os será ocasión para dar testimonio” Esto (dice)
será ocasión para dar testimonio. El Dios todo poderoso ha puesto todos los elementos valiosísimos para proclamar las Buenas Nuevas de Salvación, para dar y extender el mensaje de amor, para dar testimonio de que somos hijos de Dios y de que Dios habita en nosotros, para proclamar las grandezas del Reino de Dios manifiesto en la tierra, que JESUS ES VIDA y no muerte, y ahora tanto más con el apoyo que se pudiera brindar al pueblo haitiano, de donde nace este comentario. Sin embargo luego de los hechos ocurridos en Haití, horas después un temblor de 5 grados estremeció (sin daños materiales ni humanos, gracias a Dios) a la nación venezolana, pocos medios fueron los que voltearon sus ojos a ver lo que ocurría en Sudamérica, pero una vez más se cumple y se establece como VERDAD la palabra de Dios, esto es motivo, esto es ocasión, esto es pie para dar y anunciar buenas nuevas, las buenas nuevas de Jesús el Cristo.
Ahora bien la escritura es muy clara cuando narra los hechos respecto de naciones como Haití, la Biblia dice:
“Se enamoró de los hijos de los asirios sus vecinos, gobernadores y capitanes, vestidos de ropas y armas excelentes, jinetes que iban a caballo, todos ellos jóvenes codiciables. Y vi que se había contaminado; un mismo camino era el de ambas. Y aumentó sus fornicaciones; pues cuando vio a hombres pintados en la pared, imágenes de caldeos pintadas de color… Así, pues, se llegaron a ella los hombres de Babilonia en su lecho de amores, y la contaminaron, y ella también se contaminó con ellos, y su alma se hastió de ellos. Así hizo patentes sus fornicaciones y descubrió sus desnudeces, por lo cual mi alma se hastió de ella, como se había ya hastiado mi alma de su hermana. Aun multiplicó sus fornicaciones, trayendo en memoria los días de su juventud, en los cuales había fornicado en la tierra de Egipto. Y se enamoró de sus rufianes, cuya lujuria es como el ardor carnal de los asnos, y cuyo flujo como flujo de caballos”
Ezequiel 23.12-14 y 17-20. Sabemos que esta profecía se centra cabalmente en las figuras de Israel y de Judá, pero al analizar cuidadosamente la escritura, aplicamos la alegoría respecto a CUALQUIER NACION DEL MUNDO, donde la Gran Ramera, Babilonia, es decir la Iglesia Católico Romana, ha abarcado y amasado una gran parte del Globo terráqueo llegando aun a un país tercermundista del continente Americano como lo es Haití, donde su inmundicia y el olor de su fornicación han bebido todas las NACIONES DE LA TIERRA, porque hasta allí, hasta esta nación caribeña se hacen patentes las fornicaciones de la Gran Ramera, que multiplica su maldad y arrasa con la santidad de las naciones.
Ahora bien, no es de afán juzgar o justificar las cosas que acontecen o han acontecido pero si bien es cierto que al día de hoy se han contabilizado alrededor de cien mil muertos y aún hay más sacando de los escombros, si bien es cierto hay desesperanza y comienzan a correr las pestes, si bien es cierto el gobierno local haitiano no ha podido cumplir, ni cubrir las expectativas, ni aún las necesidades médicas, alimenticias, de rescate, o las relaciones internacionales etc, etc, también es cierto (
muy cierto) que Haití es una nación pobre por sus gobernantes, es una nación tercermundista a pesar de tener activo el sector turismo que le impulsaría a crecer económicamente, es cierto que ha sido un bastión de la nación más poderosa del mundo Estados Unidos para llevar personas infectadas de enfermedades virales y que este mal ha contaminado a toda la nación haitiana, tal es así que más de un tercio de los muertos en este desastre natural han sido reconocidos como portadores de enfermedades virales, es decir que muchos de los muertos son de los que hubieron propagado enfermedades virales en Haití, pero la culpa no es solamente de los ciudadanos, sino de su propio gobierno que ha permitido que otras naciones y principalmente la Gran Ramera hayan gobernado encubiertamente sus economías y sus recursos humanos y naturales. Han caído, Haití ha caído se ha degradado, se contaminó se HASTIÓ y su voluntad su vida ha sido llevada a JUICIO. Si viéramos y consideráramos todos estos elementos y más, estaríamos en la posición de que éste desastre natural ha sido un JUICIO DE DIOS, no queriendo que más seres humanos fueran partícipes de la maldad que ha llevado la degeneración humana al más bajo nivel moral, personal y espiritual que pudiera alcanzar un ente viviente: la muerte en vida.
La profecía afirma: “Yo reprendo y castigo a todos los que amo; se, pues, celoso, y arrepiéntete.” Y “Porque si en el árbol verde hacen estas cosas, ¿en el seco, qué no se hará?” Apocalipsis 3.19 y Lucas 23.31
Dios nos ama, Jesús nos ama, si estas cosas sucedieron en una nación verde, que no se hará en una nación como México, que no se hará como una nación como New York o Beijín, o tal vez como Tokio o Madrid, estimados lectores Dios nos llama la atención, porque Dios nos AMA, porque el amor es la sustancia del Dios Eterno, del Espíritu Infinitamente Perfecto, el amor es lo que mueve el mundo de Dios… y si Haití es NUESTRA LLAMADA DE ATENCIÓN atendamos pues el llamado de Dios, atendamos pues cuando Dios llama a la puerta y dice “ESTOY CERCA”,
“…estoy a la puerta y llamo; si ALGUNO OYE MI VOZ (y la voz de Jehová truena dice el Salmo 29: “Voz de Jehová con potencia, voz de Jehová con GLORIA… voz de Jehová que quebranta los cedros… voz de Jehová que quebranta los cedros…”)
y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”.
Quizás hermanos hoy haya desesperanza, quizás hoy haya desaliento, pero también puede que haya alegría y gozo, estimado lector, todo, todo lo que sintamos y todo lo que pensemos si algo es digno de ello debe de ser puesto delante de los pies de Dios en oración. Tirémonos pues en oración, tirémonos pues y arrodillémonos, humillémonos delante de la presencia Dios para que en nuestra patria haya al menos 5 justos y no caiga juicio sobre nosotros, humillémonos pues bajo la poderosa mano de Dios, para que ÉL nos exalte cuando fuere tiempo, echando toda nuestra ansiedad sobre ÉL, porque ÉL tiene cuidado de nosotros.
Hablemos con Dios, oremos a Dios para que nuestra comunión crezca y si no alcanzáramos misericordia de Dios tengamos la certeza de que si cerráramos nuestros ojos en este cuerpo, los abriremos delante de la presencia de Dios.
Que Dios los bendiga a todos
L.C. Juan Daniel Hernández Trujillo
Para más información consulte la página web:
mexicoparacristo.org e iglesiacristianaebenezer.com/noticias
Citas bíblicas de la versión Reina Valera 1960[/size]