Salvado del océano |
| Miércoles, 06 de Diciembre de 2006 07:32 |
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Yo había salido de vacaciones con mis primos, que hacía tiempo no los veía. Habíamos ido a Acapulco y como todo muchacho de unos 15 años estaba mas que deseoso de meterme al agua del mar. El viaje había sido algo largo, y un tanto cansado, y tenía hambre, pero no me importó, decidí que era el momento de nadar. Entoncesllegamos, me puse el traje de baño y en seguida me lancé al agua. Nade un rato cerca de la playa, pero me sentí valiente y empecé a alejarme, nade primero cercano a las cuerdas de seguridad, teniendo la precaución suficiente de no alejarme mas de dos o tres brazadas de ellas, llegué hasta el límite de seguridad y ahí aprecié lo hermoso del océano, y con esto en mi cabeza, y la emoción del momento, pues pensé que podría nadar hasta la playa, pero quería agregarle un poco de emoción, así que lo hice cruzando exactamente a la mitad de las cuerdas de seguridad. Eso no fue una buena idea, por que como dije antes no soy demasiado experto en la natación y estaba cansado y sin comer. De pronto, y a la mitad de ese rectángulo formado por las cuerdas, me quedé sin fuerzas. Empecé a patalear sin conseguir avanzar, las olas no me dejaban ir ni atrás ni adelante, y mi cuerpo estaba dejando de funcionar, mis brazos ya no querían moverse, igual mis piernas. Ví con desesperación que no podía hacer nada, y que no había nadie cerca para ayudarme, no servía de nada gritar, por que no me iban a escuchar por el ruido de las olas rompiendo en la playa, mi familia no estaba a la vista y yo no tenía mucho tiempo... Me acordé entonces de Dios, y como en medio de la angustia y desesperación Él ha ayudado a tanta gente a lo largo de la historia. En este pensamento estaba cuando me comencé a hundir y entonces, mientras tragaba agua salada clamé a Dios, y le pedí ayuda y salvación, clamé con lo que me quedaba de fuerzas, "Señor, ayúdame!", y un instante después, que realmente fue como un segundo, estaba yo ya en la playa, sin poderme mover, mis brazos y piernas no tenian fuerzas para sacarme de la zona de las olas, no podía siquiera arrastrarme, pero ya no estaba en el agua, no sabía como, pero Dios me hizo recorrer la distancia desde la mitad del cuadro de seguridad hasta la playa en un instante. Todavía luché un par de minutos para alejarme de las olas, por que no podía arrastrarme, fnalmente logré ponerme a distancia suficiente para que no me tocaran y me quede ahí, tumbado, exahusto durante varios minutos, que no se decir cuanto fue, hasta que recuperé fuerzas y logré levantarme y caminar tambaleante hacia el hotel. Nadie de mi familia tenía siquiera la sospecha de lo cerca que estuve de conocer al fondo del mar sin tanque de buzo, pero yo se que mi Dios me salvó de morir ahogado en esa ocasión, y me dio una nueva oportunidad de vida. Poco después, razonando lo que había sucedido, me postré frente a Él y le di gracias por salvarme, y actualmente le sigo dando gracias, por que no podría haberlo logrado sin su ayuda. Y esta no es la única vez que me ha salvado de morir, pero es la que mas guardo en mi corazón y por la que mas agradecido le estoy. Cómo Él dice, "clama a mi y yo te responderé" |