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Viernes, 30 de Mayo de 2008 06:13 |
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Le doy gracias a Dios por todas sus bondades, pero especialmente por el cuidado que tiene de mi vida y no sólo de la mía, sino que también él ha cuidado de mi mamá. Como algunos saben Dios me concedió salir de vacaciones, y ya que el viaje iba a ser en avión, un día antes pedí a la Iglesia que oraran por mí; y los hermanos oraron por mí y por mi mamá para que Dios nos guardara y nos cubriera con su protección.
Ya estando por despegar me acordé que mi hermano me había dicho que a mi mamá le daba miedo volar, pero yo me sentía segura y confiada con la paz de Dios. Cuando ya estabamos por encima de las nubes mi mamá me comentó que al despegar sintió algo que nunca había sentido las veces anteriores que ha volado, que en esta ocasión ella sintió que un calor bajaba por su cabeza recorriendola hasta los hombros, le dije que era la cobertura de Dios por la oración que habían hecho los hermanos por nosotras. y esta vez se sintió más segura, pues aunque al principio del vuelo el piloto había dicho que no habría turbulencias, ya volando anunció que si habría, y a pesar de ello, mi mamá no se preocupó.
Por mi parte, alabo y glorifico a Dios por habérme permitido contemplar las nubes tan cerquita y saber que un día muy pronto viene el Señor en las nubes del cielo y es ahí dónde le encontrarémos para vivir eternamente con él. Ana Laura Coronado Chiw.
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