Bendición |
| Lunes, 28 de Diciembre de 2009 13:44 |
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abrí mis labios para bendecirte y aquella miel que de mis sienes se escurría, no era la mía, Señor, no era mi almibar, era tu aceite, tu luz, eran tus aguas, porque no es mía sino tuya la alabanza. Como una suave melodía de inteligencia oraba a Tí y a Ti te bendecía y aquella voz que transformaba mi interior no era mi voz, ni mi razón, ni mi sonido, por que no es el mío sino tuyo el poderío Mi bendición es bendecirte a tí, que todo mi ser bendiga tu presencia toda mi vida sea en bendecirte, porque no es mía, sino tuya mi existencia. |