Yo comí de los higos de su casa,
de las peras y duraznos de su arbol,
más su miel que me bendijo
fue un ungüento
dónde deleito mi alma
y me recreo.
Dios, sólo por tí "mi nardo da su olor"
y puede emitir mi corazón, en latidos,
cánticos de amor, que sólo tu descifres.
Dulcísimo y hermoso,
más que la noche nítida
enque me miras andar
confiada de tu mano,
Bellísimo y Precioso,
más que alboradas
y ocasos multicolores,
¡y todo tú lo creaste!
Y mientras toda tu creación
te reconoce,
Yo me rindo entre tus brazos,
como mínima cosa,
como diminuto pajarillo
fatigado y hambriento,
para hallar en tu pecho
el calor y el hogar más anhelado.
¿Señor, no miras que mis plumas
están llenas de lodo,
sucias mis garras y mis alas
cubiertas de moho?
¿No miras que el piquito cascado
se manchó de inmundicias?
Y tiernamente me lavas
con el más puro rocío que
gotea de tus venas,
rocío carmesí vertiste por amarme
con un amor que el mundo no conoce,
con un amor que aviva mi plumaje,
que te dedica todo su aleteo.
"volverás a darnos vida"
encendiste con tu fuego
mi cántico y mi vuelo,
pero hoy soy para tí,
y tu eres mío.
"Yo soy de mi amado
y él es mío"
Cantar de los cantáres
"que mis dedos gotean mirra"
para alabarte
y para confesarte,
al fín,
que "en lo secreto,
ma has hecho comprender
sabiduría"