La unción de Dios |
| Miércoles, 31 de Marzo de 2010 14:45 |
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LA UNCIÓN DE DIOS
Juan 12.1-8“Seis días antes de la pascua, vino Jesús a Betania, donde estaba Lázaro, el que había estado muerto, y a quien había resucitado de los muertos. Y le hicieron allí una cena; Marta servía, y Lázaro era uno de los que estaban sentados a la mesa con él. Entonces María tomó una libra de perfume de nardo puro, de mucho precio, y ungió los pies de Jesús, y los enjugó con sus cabellos; y la casa se llenó del olor del perfume. Y dijo uno de sus discípulos, Judas Iscariote hijo de Simón, el que le había de entregar: ¿Por qué no fue este perfume vendido por trescientos denarios, y dado a los pobres? Pero dijo esto, no porque se cuidara de los pobres, sino porque era ladrón, y teniendo la bolsa, sustraía de lo que se echaba en ella. Entonces Jesús dijo: Déjala; para el día de mi sepultura ha guardado esto. Porque a los pobres siempre los tendréis con vosotros, mas a mí no siempre me tendréis.” Cuando hemos recordado en estos últimos días, retomamos conceptos demasiado trascendentales para el desarrollo y solidificación de nuestra vida cristiana, para el creer, para tener razones para vivir. Tal cual como se señalara diariamente a través de este sendero que llevó a Cristo a su muerte, en la vida y proceso de la vida cristiana se ocupa exactamente en lo mismo, primero deberá entrar Jesús en nuestro corazón, después ponerse a prueba nuestra vida cristiana para saber si es que somos de Dios o seguimos estancados en las cosas del mundo, una vez aprobados comienzan las luchas, (el porqué no hay fruto en mi vida, el por qué mi templo se ha corrompido y ve por las cosas materiales y las pruebas y luchas), continúa cuando dentro de nosotros hay controversia y duda, cuando aparecen fantasmas que nos hacen dudar de que éste es el verdadero camino, de que esta es la verdad, de que si realmente esto nos conducirá a la eternidad, y surgen la duda y la controversia, para después llegar a la paz a la intimidad en el espíritu. Y quiero decirles amados hermanos que Cristo nos capacita, nos guarda, nos arropa bajo sus alas, nos protege de los ataques satánicos que quisieran hacernos caer y tambalearnos y nos ha dicho: 1) vístete de mi autoridad, reviste tu espíritu de mi presencia,
porque en mi nombre sanaras enfermos, en mi nombre harás milagros, en mi nombre echarás fuera demonios que te atormenten o atormenten a mi pueblo, pero vístete de mi Espíritu, revístete de mi armadura, echa fuera lo que en tu templo ha generado corrupción y falsedad, y odio; edifica en la vida eterna, camina el sendero que Cristo trazó hacia la vida eterna. ¿Habrá luchas? Sí, ¿habrá pruebas? Sí, pero más poderoso es el que está contigo, su nombre Cristo Jesús el único y suficiente salvador de las almas; 2) después vendrá la controversia, la polémica, discusión, el debate ¿estaré haciendo bien?, ¿estaré en el verdadero camino?, ¿los que se paran en el púlpito estarán diciendo la verdad? Discernid los espíritus, porque muchos falsos maestros han salido por el mundo, si en el lugar en donde estás espiritualmente hablando encuentras que hay odio y contienda y disensiones y toda la gente busca lo suyo, lo material lo corrupto lo humano, lo inmundo, entonces cuidado, estás en una comunidad corrupta y corrompida por el deseo de poder y gobierna el pecado en ese lugar. Sin en cambio si a tu alrededor existe exhortación, meditación, edificación en la relación con Dios, con tu prójimo y contigo mismo, podrás ver entonces humildad, mansedumbre y paciencia, verás que en ese lugar hay bondad, justicia y verdad, y entenderás que ese camino es el que conduce a la vida eterna, esto borrará aquello que quisiera alejarte de la presencia de Dios, esto romperá con todo aquello que te impide tener una relación con el Eterno te dará vida nueva y comenzarás a salir adelante para la gloria de Dios, vendrás a ser de bendición, vendrás a ser instrumento poderoso y piedra viva de edificación para la Gloria de Dios. ALELUYA!! Así pues llegamos a este punto, a este día a este momento donde la Santa escritura no señala alguna cosa específica que el Maestro Divino hubiese hecho. Y aunque los días no son los correctos, podemos señalar el día de hoy como un momento de intimidad. Y al señalar que los días no son correctos es porque dentro de las fechas judías se cree que el miércoles fue el día de la pascua, la última cena, la conmemoración de segundo sacramento, ya que dentro de este “acomodo” de fechas el día que Jesús entró en Jerusalén fue en sábado, el mismo sábado entró al templo, y de domingo a miércoles fue puesto a prueba por parte de aquellos que lo iban a sacrificar, 4 días conforme a la costumbre judía, cuatro días conforme el tiempo en que se aprueba o desecha el cordero de la expiación, el día cuarto conforme Dios en la creación separó la luz de las tinieblas, el cuarto día conforme los becerros, carneros y corderos sin mancha para el perdón de los pecados son presentados delante del sacerdote, como lo señala Números 29.23. Cuatro días de evaluación y después el sacrificio. Pero lo importante aquí es la evaluación que has tenido a lo largo de estos días, al Señor lo que le importa en realidad es tu corazón, el cómo vienes, si es que desde el domingo has estado a prueba, si es que en la semana has experimentado la necesidad de santificarte, de santificar tu corazón de santificar tus vestidos, para que estés apto para tomar de la mesa del Señor, ¿cómo está tu corazón?, ¿Cómo estás allí adentro? Quisiera que de manera breve meditáramos en el hecho que nos ha ocupado del pasaje introductorio de las sagradas escrituras. Juan 12.1-8. Quiero hacer notar tres elementos que enunciaré brevemente ya que el último es el que nos ocupará de manera especial, el primero es una mujer y que particular que el 90% de las enseñanzas que involucran a la figura femenina nos hablan de un aceite fresco, de aceite de abundancia, ojalá y todas las mujeres fueran así de bendición; esa mujer simboliza la amistad de Jesús, un vínculo fraterno, un vínculo tal vez familiar un símbolo que el maestro divino nos ha enseñado como fundamental y en gran manera especial mas no es el más importante, un vínculo con el mundo un círculo que el hombre y la mujer cristiana deben de fomentar: la amistad, el amor filios, porque ese amor es el que une al mundo el que encuentra la primera bivalencia entre los hombres, es el vínculo que cumple con el 2º mandamiento dado por Jesús: “amarás a tu prójimo como a ti mismo”. Así que este es el primer elemento, los amigos de Jesús, sus seres queridos cercanos y la acción que provoca que Jesús los llame así son el testimonio tan poderoso que nos sirve de ejemplo para lograr obtener una amistad hermosa, en el caso de Marta v.2 su servicio abnegado, su entrega el buscar beneficio al que tengo en frente cuanto más Jesús; Lázaro que era uno de los que estaba sentado a la mesa y su ¿testimonio ante los hombres? Lázaro fue el que estaba muerto y había resucitado, ejemplificando una relación del hombre viejo con los hombres y las mujeres de luz, que han resucitado a una vida nueva y una verdadera esperanza; pero quizás el más grande ejemplo de amistad lo da María, la parte más tierna más humana, más espiritual: el dar, el buscar bendición para quien tengo en frente (no tristeza ni dolor en el corazón, los amigos de Jesús no buscan eso), ungir, llegar con alguna bendición cualquiera que sea, buscar ser de bendición, así que para Jesús éste primer elemento importante nos demuestra que su vínculo con la amistad es: que sirvas, que seas una nueva creatura (es decir que hayas resucitado), pero ante todas las cosas que seas una bendición para quien tengas en frente. Es difícil, tal vez para los soberbios y orgullosos pero a los sencillos de corazón es a quienes se les ha abierto el reino de los cielos. Segundo elemento, el ministerio. El ministerio o parte del ministerio, v.4-5 tal vez el simbolismo tomado de esta historia nos revela que dentro del propio ministerio habrá gente, obras u operaciones corruptas, que el mundo, la ambición o corrupción han logrado contaminar. Finalmente es parte del plan de Dios, finalmente aún para todos ellos ha existido y a no ser que mueran seguirá existiendo una esperanza de salvación y redención para sus corazones para sus vidas, para sus almas, porque no importa cuán ladrón o ambicioso seas o hayas sido, no importa si tu orgullo u odio haya ensombrecido tu corazón, esta noche en el nombre de Jesús queda destruida toda raíz de amargura que quisiera interponerse para que tú seas un elemento poderoso para su obra, para Cristo eres un ser especial, eres una joya preciosa que anhela tener en sus manos para ser un instrumento poderoso, eres el tesoro por el cual dejó su trono de Gloria y vino a rescatarte a esta tierra. Y el tercer elemento es el más especial porque es: la vida de Cristo, porque sus palabras tienen poder, porque sus palabras llevan paz y gozo y dicha, porque sus palabras llevan perdón y sabiduría, porque su vida en si es reflejo de su gran amor, que dejando su trono de Gloria bajo y hecho en forma de hombre se humillo a sí mismo y Dios le exaltó y le puso un nombre que es sobre todo nombre y esa vida es la que hoy nos da vida, esa vida es la que nos permite ir más adelante, esa vida es la que nos permite llegar a los lugares celestiales y crecer en el espíritu para llegar todos a la plenitud de la gracia y la potencia de su Gloria. El tercer elemento invade toda la escena, el tercer elemento es la sabiduría que anhelamos verter en nuestros corazones, v.7-8 y el tercer elemento es: la voz de Jesús que brota de sus labios cual manantial y unge al espíritu dispuesto a ser bendecido, el tercer elemento nos dice con sabiduría, permite que seas ungido, permite tener a tus amigos cerca, permite ver y manifestar la gloria de mi nombre en tu vida, no mi importa tu ministerio o vida pasada, no me importa tanto pecado pues yo ya he pagado por él, no veas por lo material no resistas lo espiritual, permite que tu vida sea ungida, permite que nunca falte ungüento sobre tu cabeza y que en todo tiempo sean blancos tus vestidos, permítele al precioso Espíritu Santo venir y hacer su obra en tu corazón, no te cierres porque has escuchado que tu ministerio no sirve, no te cierres al pensar que no has tenido amigos; sí tal vez la has pasado solo, sí tal vez la lucha es muy grande, sí tal vez la adversidad te ha mermado el momento de comunión preciosa con Dios, pero hoy en este miércoles de sabiduría, hoy en este día de intimidad, hoy en el penúltimo día para ponerte a cuentas con tu prójimo y con Dios, Cristo Jesús se acerca y te dice si tus pecados fueren como la grana como la nieve serán emblanquecidos, si fueren como el carmín vendrán a ser como blanca lana, sólo arrepiéntete, reconoce que has pecado aún tu pecado oculto con el que has ofendido y hecho inmundo el altar de las misericordias, arrepiéntete, toma tu cruz y sigue a Cristo, sigue adelante, sigue confiando separa la luz de las tinieblas, echa fuera lo que te estorba quita pues de tu carne el mal y aparta tu corazón el enojo; porque a los pobres, a los tercos a los infortunados a los hambrientos los que se conforman con venir y hacerse presentes, a los que no quieren ser parte del cambio y no quieren ser parte de las oraciones de las alabanzas de las bendiciones, a aquellos que sembrarán discordia a los enfermos de espíritu siempre los tendrás, siempre aparecerá alguno, pero la unción no siempre la tendrás, la oportunidad de ser ungido con el poder del Espíritu Santo no siempre la tendrás. Lucas 4.18-21 dice: “El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón; a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año agradable del Señor. Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él. Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura delante de vosotros.” Hoy el Reino de los cielos se ha abierto, hoy la unción de Dios puede llenarte si ya te has santificado, si no sabes cómo hacerlo, cierra tus ojos un momento y dile: <Señor Jesús, perdón porque te he ofendido, perdón porque he ofendido a mis hermanos, perdón porque mis obras no han sido las mejores, perdón por mis pecados que me son ocultos, perdón por las ofensas con las que he agredido a mis hermanos, anhelo tomar parte de tu mesa, quiero ser limpio y habitar en los lugares celestiales> AMEN |