Sabiduría de las hormigas

Usar puntuación: / 22
MaloBueno 
Martes, 30 de Junio de 2009 17:04

hormigas

Hoy deseo iniciar el servicio haciendo una pregunta. ¿Cuántos se han fijado alguna vez en como trabaja una colonia de hormigas?  En realidad estos pequeños insectos son muy eficientes, y extremadamente fuertes.  Seguramente que la mayoría de ustedes deben estar pensando que no existe nada que nosotros podremos aprender de un grupo de insectos tan inferiores al hombre, pero si piensas así, te invito a que prestes cuidadosa atención al mensaje de hoy.  Debes prestar mucha atención porque la iglesia de hoy necesita esto exactamente, la iglesia de hoy necesita convertirse en una colonia de hormigas. Así que hoy estaremos hablando acerca de las hormigas. Estaremos hablando acerca de este insecto cual es el más común y el más numeroso aquí en la tierra. Pasemos ahora a la Palabra de Dios para descubrir si existe algo acerca de estos insectos tan pequeños.

 

Proverbios 6:6-8 - Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio; 7La cual no teniendo capitán, Ni gobernador, ni señor, 8Prepara en el verano su comida, Y recoge en el tiempo de la siega su mantenimiento.

 

Para obtener un mejor entendimiento del mensaje que Dios tiene para nosotros hoy, nos será necesario conocer algunos breves detalles acerca de éste libro y su autor.  Estoy seguro que existen muchos que conocen donde se encuentra éste libro en la Biblia, es decir, todos saben muy bien que forma parte del Antiguo Testamento.  Sin embargo, existen muchos creyentes que no conocen muy bien el gran significado de éste libro tan importante en la Biblia.  Sin embargo, su propósito y significado es algo que queda bien declarado en Proverbios 1:2-6 cuando leemos “Para entender sabiduría y doctrina, Para conocer razones prudentes, 3Para recibir el consejo de prudencia, Justicia, juicio y equidad; 4Para dar sagacidad a los simples, Y a los jóvenes inteligencia y cordura. 5Oirá el sabio, y aumentará el saber, Y el entendido adquirirá consejo, 6Para entender proverbio y declaración, Palabras de sabios, y sus dichos profundos.”  Cómo podemos apreciar, éste es un libro de suma importancia porque en él encontramos poderosos mensajes de sabiduría.  En éste libro encontramos poderosos consejos de cómo debemos actuar en determinadas situaciones, y encontramos cómo debemos comportarnos si verdaderamente buscamos agradar a Dios.  Es un libro lleno de sabiduría porque la mayoría del libro fue escrito por Salomón.  Y como todos sabemos Salomón fue el hombre más sabio que ha existido.  Fíjense como esto es algo que queda claramente declarado en 1 Reyes 3:9-12 cuando leemos “Da, pues, a tu siervo corazón entendido para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo; porque ¿quién podrá gobernar este tu pueblo tan grande? 10Y agradó delante del Señor que Salomón pidiese esto. 11Y le dijo Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oír juicio, 12he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú.”  Como podemos ver claramente declarado, Salomón fue el hombre más sabio que ha existido, y él nos dejo un legado de sabiduría escrita en tres volúmenes que son: Proverbios, Eclesiastés y Cantar de los cantares. Pero se ha preguntado alguna vez ¿qué es un proverbio? En realidad un proverbio es una oración corta, concisa, que encierra una verdad moral. Así que podemos decir confiadamente que el libro de Proverbios es una colección de sabias declaraciones que abarcan una amplia gama de temas. En otras palabras, los proverbios son una colección de breves sentencias o dichos, que son comúnmente recibidos y que en la mayoría de las veces encierran doctrina o moralidad.  Manteniendo estos breves detalles en mente continuemos ahora con nuestro estudio de hoy.

En los versículos que estamos estudiando hoy encontramos que se nos dice “Ve a la hormiga, oh perezoso, Mira sus caminos, y sé sabio.”  ¿Por qué se suponen ustedes que se nos ha dicho que nos fijemos en las hormigas?  La razón es porque cuando tomamos el tiempo de examinar cómo trabajan las hormigas, pronto descubrimos que en ellas encontramos tres cualidades que todo creyente debe buscar poseer. Estas tres cualidades son: La hormiga es determinada; la hormiga es oportunista, y la hormiga se preocupa por el bien estar de otros.

Desafortunadamente, estas son tres cualidades que muchas personas en el Pueblo de Dios no tienen, esto es especialmente verdad cuando llega la hora de obrar para Dios.  Examinemos estas tres cualidades más de cerca para que entiendan bien lo que les digo.

La hormiga es determinada.  Aunque la hormiga es uno de los más pequeños insectos, la hormiga posee una gran determinación. Digo esto porque este pequeño insecto nunca se da por vencido.  Es bien interesante ver cómo estos pequeños insectos trabajan; estos pequeños insectos son capaces de vencer todo obstáculo que trate de interrumpir la obra que han iniciado.  Ésta pequeña creación de Dios es capaz de mover cosas mucho más grandes y pesadas que ellos mismos. Y si por alguna casualidad no pueden con algo, entonces se comunican con los otros, forman un grupo, y entre todos mueven o cargan lo que tengan que mover. Son una creación perseverante, nunca se dan por vencido; poseen una determinación que no tiene comparación con nada.  Debemos ahora preguntarnos, ¿tiene el hombre éste tipo de determinación?  Desdichadamente éste tipo de determinación no es uno fácilmente encontrado en la vida de muchos.  Lo que sucede con más frecuencia en la vida de muchos es que al verse confrontado con situaciones difíciles, o al tropezar con un obstáculo, la mayoría de las personas se dan por vencido. Un buen ejemplo de esto es cuando empezamos a ministrarle a una persona.  Todo siempre comienza de maravilla, tenemos un buen entusiasmo y hablamos con autoridad.  En otras palabras, empezamos con una gran determinación, empezamos con las mejores intenciones del mundo, lo hacemos porque sentimos el amor de Cristo y queremos compartirlo como es nuestro deber. Lo que sucede es que al hacer esto, a menudo chocaremos con obstáculos; chocaremos en contra de la religiosidad, chocaremos en contra de las opiniones, chocaremos en contra de la tradiciones, chocaremos en contra de las excusas, y chocaremos en contra de la terquedad y la incredulidad de muchos.  ¿Qué sucede comúnmente?  Lo que sucede comúnmente es que las personas se dan por vencida. La mayoría no buscan la ayuda de sus hermanos y hermanas y los más feo de todo es que en muchas ocasiones no buscan la ayuda del único que en realidad nos puede ayudar, no buscan la ayuda del Señor.

Es por eso que digo que nosotros tenemos mucho que aprender de las hormigas; y lo primero que tenemos que aprender es ser personas determinadas.  Lo primero que tenemos que aprender es que no podemos ser perezosos, en otras palabras no podemos ser haraganes.  Nosotros debemos poseer una determinación ilimitada.  Hermanos, cuando una hormiga se tropieza con algo que no puede mover, lo primero que hace es buscar ayuda. Lo primero que hace es ir en busca de más hormigas y pronto eso que era imposible ya es posible. Pronto ese obstáculo que parecía ser insuperable es superado. Es superado porque la determinación de la colonia es superior a cualquier obstáculo. El pueblo de Dios tiene que ser igual. No podemos darnos por vencido cuando el enemigo ponga obstáculos en nuestro camino.  Nosotros servimos al Dios todopoderoso.  Recordemos que para Dios nada es imposible, y esto es algo que queda muy bien declarado en las palabras de nuestro Señor según encontramos en Lucas 1:37 cuando leemos “porque nada hay imposible para Dios.”  Hermanos, y si nosotros verdaderamente creemos en Dios; si nosotros verdaderamente confiamos en Su gloria, majestad, y poder, entonces no existe obstáculo que el enemigo pueda poner en nuestro camino que no podamos derrumbar.  Fíjense bien cómo esto es algo que queda muy bien reflejado en las palabras de nuestro Señor como encontramos en Marcos 9:23 cuando leemos “Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree todo le es posible.”  Y por supuesto nunca nos podemos olvidar de Filipenses 4:13 que nos dice “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”  Dile a la persona que tienes a tu lado, tenemos que ser determinados.  Los discípulos poseían está gran cualidad, ellos tuvieron que superar numerosos obstáculos. Los discípulos enseñaban algo muy diferente a lo que era aceptado.  Ellos enseñaban como encontramos en Hechos 4:11-12 cuando leemos “Este Jesús es la piedra reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del ángulo. 12Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.”  Esto es lo que ellos anunciaban al mundo.  Pero ahora preguntémonos, ¿qué obstáculos tuvieron ellos que superar? En realidad tuvieron que superar numerosos obstáculos, pero yo diría que los dos más grandes fueron las tradiciones, y la religión.  Ellos perseveraron, y el hecho de que nosotros estemos aquí hoy nos prueba esto. La determinación de éste grupo de hombres fue más grande que cualquier obstáculo que el enemigo trato de poner en sus caminos. Al igual que ellos, nosotros debemos encontrar la manera de superar esos obstáculos.  Tenemos que encontrar la manera de superar todo eso que nos detiene o impide servirle a Dios.

La hormiga es oportunista.  Digo que las hormigas son oportunistas porque en general no es un insecto agresivo.  Es decir excepto las diferentes especies de hormigas que son agresivas, es decir que salen a cazar, la mayoría de las hormigas salen a recoger.  Las hormigas cosechan lo que no han sembrado, en otras palabras, éste insecto aprovecha al máximo las circunstancias que le rodean para obtener el mayor beneficio posible.   Ésta es una gran cualidad.  Como les dije hace un breve instante, uno de nuestros mayores fallos es que nos damos por vencido fácilmente.  Pero lo malo de esto es que una vez que nos damos por vencido, una vez que admitimos la derrota, entonces somos cegados a las oportunidades que Dios nos provee para llevar acabo Su obra. En otras palabras, no estamos buscando las oportunidades que Dios nos provee y dejamos de atravesar por las puertas que el Señor nos habré para cumplir con nuestra misión.  Les digo esto porque no obstante la situación, no obstante lo duro que aparenté ser una cosa, el Señor siempre nos provee una oportunidad para que cumplamos nuestra misión; siempre nos habré las puertas para que podamos llevar el mensaje de salvación a ese mundo que tanto lo necesita. Pero para poder reconocer estas oportunidades tenemos que mantenernos en comunicación con Él; tenemos que estar determinados a cumplir nuestra misión; tenemos que estar dispuestos a aprovechar al máximo las circunstancias que nos rodean para obtener el mejor beneficio posible.  La hormiga nunca admite una derrota, la hormiga simplemente usa toda oportunidad para llevar acabo su labor; ¿sabe usted por qué? La respuesta la encontramos en la tercera cualidad.

La hormiga se preocupa por el bien estar de otros. Cuando examinamos de la manera que las hormigas trabajan pronto vemos que ésta cualidad es bien definida. Digo esto porque las hormigas cooperan las unas con las otras sin hacer preguntas o tener interés. Un buen ejemplo de esto es cuando una encuentra algo grande o pesado que no puede mover sola. ¿Qué sucede entonces? De alguna manera o forma ellas se comunican, y al momento aparece un grupo de ellas y mueven lo que han encontrado entre todas. En otras palabras, todas trabajan unidas para el bien estar de la colonia. Ésta es una cualidad necesitada por muchos dentro de la iglesia.  Digo esto porque a todos aquí se nos ha entregado una gran responsabilidad, todos tenemos la responsabilidad de llevar el evangelio a toda criatura en este mundo, en otras palabras, estamos llamados a preocuparnos por el bien estar de otros.  Pero lo que sucede con frecuencia es que estamos tan preocupados con nuestras cosas, que lo de los demás no nos importa o ignoramos. Pero esto es algo que no podemos permitir que suceda en nuestra vida. Como verdaderos creyentes nosotros debemos obrar juntos con una sola meta; las hormigas obran juntas con una sola meta, el bienestar de la colonia; los creyentes tenemos que actuar juntos y con una sola meta, engrandecer el Reino de Dios aquí en la tierra. Es hora de que el pueblo de Dios se una para cumplir con nuestra misión. Todos queremos un avivamiento, todos queremos ver el movimiento del Espíritu Santo en el mundo, pero en muchas ocasiones no estamos dispuesto a obrar. No estamos dispuestos a cumplir con nuestro deber como cristianos. No estamos dispuestos porque en realidad no nos estamos preocupando por el bien estar de otros. Una gran realidad es que todos aquí tenemos la vida de una persona en nuestras manos. Cada uno de nosotros aquí somos capaces de salvar la vida no de una, sino de cientos de miles de personas. Ahora bien, no les estoy hablando de la vida física de una persona ya que esto no es duradero, sino les estoy hablando de la vida eterna. Deseo detenerme aquí por un breve momento y hacer una aclaración. Con lo que les acabo de decir no estoy diciendo ni implicando que alguien de nosotros puede darle vida eterna a otra persona. Ninguno de nosotros puede hacer esto, ninguno de nosotros podemos perdonar y absolver a ninguna persona de pecado; solo existe uno que si lo puede y su nombre es Jesús. Pero lo que si les estoy diciendo es que nosotros hemos conocido la verdad y que esa verdad tiene que ser comunicada; esa verdad tiene que ser ministrada y predicada. Tenemos que unirnos como el cuerpo de Cristo que somos y llevar el mensaje de salvación a toda criatura. Como creyentes fieles nosotros no podemos permitirle al enemigo que nos distraiga con preocupaciones, y tenemos que dejar de hacer excusas. Tenemos que reconocer que si no estamos actuando correctamente, en otras palabras, si ignoramos o no nos importa el bien estar de los demás, entonces no estamos actuando como nuestro Padre celestial desea.

Para concluir. Tenemos que aprender que como el pueblo de Dios nosotros no podemos aceptar ninguna derrota.  En toda guerra existen batallas que son ganadas y perdidas, pero lo importante es el no concentrarse en una batalla que se pueda perder, sino concentrarse en la guerra. Existe una guerra que todos conocemos entre los poderes de las tinieblas y Dios, pero aunque existen numerosas batallas la guerra esta ganada.  Fíjense bien como esto es algo que queda muy bien declarado en Apocalipsis 20:10 cuando leemos “Y el diablo que los engañaba fue lanzado en el lago de fuego y azufre, donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.”  Cristo ha ganado la guerra, y nos ha entregado la victoria. La iglesia de hoy necesita convertirse en una colonia de hormigas, necesitamos estar determinados, en busca de las oportunidades que el Señor nos provee, y más importante de todo preocuparnos por el bien estar de los demás. Aprendamos hoy de estas palabras de sabiduría que Dios nos ha proveído. Obremos conjuntamente de todo corazón para el crecimiento del Reino de Dios aquí en la tierra, y llevemos el mensaje de salvación completamente confiados que Dios nos ha entregado la victoria. Dile a la persona que tienes a tu lado, ¡se una hormiga!



Comparte este enlace
Reddit! Del.icio.us! Mixx! Free and Open Source Software News Google! Live! Facebook! StumbleUpon! TwitThis Joomla Free PHP
Comentarios
Añadir nuevo Buscar
+/-
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Website:
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
:angry::0:confused::cheer:B):evil::silly::dry::lol::kiss::D:pinch:
:(:shock::X:side::):P:unsure::woohoo::huh::whistle:;):s
:!::?::idea::arrow:
 
Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.
 
Donate using PayPal
Amount:
Para:
Para:

¿Quién está en línea?

Tenemos 86 invitados conectado(s)