| Un Mensaje |
| Lunes, 23 de Marzo de 2009 19:08 |
Aquel día salió Jesús de la casa y se sentó junto al mar. Y se le junto mucha gente; y entrando el en la barca, se sentó, y toda la gente estaba en la playa. Mateo 13:1-2.Otra vez comenzó Jesús a enseñar junto al mar, y se reunió alrededor de él mucha gente, tanto que entrando en una barca, se sentó en ella en el mar; y toda la gente estaba en tierra junto al mar. Y les enseñaba por parábolas muchas cosas, y les decía su doctrina. Marcos 4:1-2. Un hombre se levanto y vio como Jesús comenzaba a caminar hacia la playa. Unos, dos, tres pasos detrás de él, le seguía, le interesaba saber que era lo que en ese día iba a hacer su Maestro. Al llegar a la playa, Jesús se sentó junto al mar, al verlo y reconocerlo, mucha gente le siguió y estaba cerca de él; pero, específicamente en el momento en que Jesús se sentó me pregunto ¿Qué era lo que veía el Maestro?, ¿A que prestaba su atención?, ¿Qué seria lo que pasaba por su mente?, ¿Seria acaso la arena del mar que pasaba entre sus dedos?, ¿Vería el Señor, el mar que había creado?,. . . ¿Qué cosa veía Jesús? En otra epístola que narra este interludio y que genera el marco por el cual Cristo Jesús iba a dar otra palabra memorable, en aquella epístola dice que: Jesús comenzaba a enseñar su doctrina, comenzaba a hablar sobre el mensaje de salvación que se había predestinado para la gente que estuviera allí lo conociera. Seria como aquella vez en que Jesús, al ver a la gente sintió compasión de ella, porque le parecía que eran ovejas sin pastor. Pero… Al ver y analizar la vida de Jesús, la encontramos preciosa, llena de paz, cumpliendo el propósito por el cual su Padre Celestial lo había enviado al mundo. La vida terrenal de Jesús es perfecta, por ello el fue el sacrificio perfecto para limpiar nuestros pecados. Y quisiera centrarme en las palabras del Maestro, palabras especificas, que nos señalan la trascendencia que tenia y tienen aun, cada uno de los mensajes que hablo, parábolas aplicadas hoy en nuestras vidas, visiones e ideas que concibió el Salvador. ¿En cuantos verbos podríamos describir los mensajes del Maestro?, no alcanzarían las palabras, ni las conjugaciones de los verbos, es por ello que en esta hora, solo me enfoco a dos, dos verbos que son: oír y ver. Mateo 13:16. Jesucristo dijo a sus discípulos: Bienaventurados vuestros ojos y vuestros oídos; los llamo dichosos, afortunados, perfectos, benditos, porque muchos desearon y no oyeron, muchos desearon, apetecieron, anhelaron y no vieron, . . . ¿Qué?, ¿Qué no vieron?, Las obras de Dios, ¿Qué?, ¿Qué no oyeron?, las palabras del Altísimo. Y aun después de ser llamados los benditos y escogidos, fueron incrédulos, fueron tardos para oír, fueron tardos para entender, la palabra de Dios, la manifestación de la Gloria de Dios a través de Jesús, porque en el versículo 14 se cumple la profecía de Isaías que dice Mateo 13:14-15 : 13:14 De manera que se cumple en ellos la profecía de Isaías, que dijo: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis. 13:15 Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyen pesadamente, Y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y con el corazón entiendan, Y se conviertan, Y yo los sane. El pueblo no supo, no conoció, no percibió, no vio, ni escucho el mensaje del Señor, no quiso, no supo, ni intento conocer que significaba cada una de las parabas de Jesús; cerro su entendimiento y no quiso saber el tiempo de su visitación. Porque en la parábola que precede al interludio, dejo implícita la situación que hasta hoy incluso se vive. Y la parábola es esta Mateo 13: 3-8: 13:3 Y les habló muchas cosas por parábolas, diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar. 13:4 Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves y la comieron. 13:5 Parte cayó en pedregales, donde no había mucha tierra; y brotó pronto, porque no tenía profundidad de tierra; 13:6 pero salido el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. 13:7 Y parte cayó entre espinos; y los espinos crecieron, y la ahogaron. 13:8 Pero parte cayó en buena tierra, y dio fruto, cuál a ciento, cuál a sesenta, y cuál a treinta por uno. Y la propia respuesta la expone el mismo Jesús mas adelante y la detallo así: describió con aves a las huestes demoniacas que cierran los oídos del pueblo y hacen no entender la palabra de Dios. El camino es la vida, la vida es Jesús par todos los salvos, sin embargo el pueblo, obstinado en su terquedad y dureza de corazón permite a huestes demoniacas apoderarse de sus ojos y de sus oídos.Señaló además con pedregales la aflicción y persecución por causa de la palabra; habló acerca de “cristianos” o simpatizantes que pueden asistir a escuchar la palabra, pero el miedo del compromiso maduro, el temor de sentir aflicción (por causa de Jesús), la frustración de “vivir solo” e incluso perseguido por causa de la palabra no son suficientes para que aquella persona que con mucho gusto vino, escucho y vio el poder de Dios, pueda o mejor dicho quiera ser bienaventurado por causa de Jesús, pues el Maestro mismo dice: “Bienaventurados los que por mi causa os vituperen, persigan y maldigan, porque ellos recibirán el reino de Dios”, pero muchos oyen la palabra y se van. Comparó en aquel día, la palabra de revelación de Dios con una pequeña semilla, pero comparó también el afán, el engaño de las riquezas y el mundo, con espinos que crecen mas que la propia palabra de Dios. El afán de este siglo: que vestiremos, que comeremos, cuando Jesús nos dice:”por nada estéis afanosos, mirad las aves de los cielos que no siembran ni siegan y nuestro Padre Celestial las alimenta, y mira las flores del campo, que no trabajan, ni hilan y ni aun Salomón con toda su gloria puedo vestirse como una de ellas, Mateo 6:25-34, entonces ¿Qué no valemos mas que las aves del cielo y las flores de la tierra?, entonces ¿Dónde viene nuestro afán?, Hoy nuestro afán es mas grande, hemos dejado nuestros oídos abiertos al engaño del enemigo , porque cuando viene el engañador halaga nuestros oídos y nos dice ¡¡¡que vamos a comer mañana!!! o ¡¡¡que vamos a vestir!!! El engaño de las riquezas: la codicia, la preocupación y la falsa sensación de seguridad son cosas que el engaño de las riquezas provoca en el corazón del hombre, pues cuando viene la dificultad económica nuestra angustia es aun mas grane que nuestro anhelo por recibir una bendición de Dios, la preocupación que provoca las riquezas, preocupación por lo material, porque esta palabra no es solamente para los adinerados, y los que tienen muchas bienes y propiedades, sino para todos, aun para aquellos que nos sustentamos de a mano de Dios “es que si doy ofrenda, me voy a quedar sin dinero”, “es que si colaboro en el aseo pierdo tiempo valioso que lo podría ocupar para generar otro ingreso”, todo en esta vida es Vanidad, y aflicción de espíritu, porque cultivando los dones de Dios, obtendremos una riqueza mas gloriosa que las que se pueda describir en esta tierra, es mejor buscar los dones mejores que las falacias de la vida “porque al que tiene se la dará más, pero al que no tiene, aún lo poco que tiene le era quitado”. Y así mismo, a todo hombre a quien Dios da riquezas y bienes, y le da también facultad para que como de ellas, y tome su parte, y goce de su trabajo, es un don de Dios. Porque no se acordara mucho de los días de su vida; pues Dios le llenara de alegría el corazón. Dios todo lo llena, cualquier necesidad Dios la suple, y da mas abundantemente a todos los que le escuchan, y le obedecen, porque ellos ven y verán la obra de Dios en esta vida, para la gloria de su nombre. Pero, los espinos aun son mas grandes y ahogan la palabra y la hacen infructuosa, el mundo y sus deleites llenan nuestras vidas de mamparas que obstaculizan nuestra visión y nuestra bendición, porque aun teniéndola enfrente no sabemos tomarla para nosotros, y una vez mas nuestra semilla muere en medio de los obstáculos del mundo. Pero también hay otra semilla que oye y entiende y da y es abundante para la gloria de Dios, y aquellos que escuchen la palabra recibirán bendición de Dios, porque el mensaje a su pueblo quienes poseen la buena tierra que es el corazón y la mente. Porque Jesús no solo vio la arena, ni solo el mar, ni tampoco vio solamente a doscientas personas, quinientas, ni mil gentes que iban a escuchar la misma palabra en el siglo XXI, y vio aquellos corazones cautivos por el enemigo, mentes llenas de cosas de la vida terrena, antes que la vida espiritual, gentes que prefieren y se preocupan por lo material y el trabajo, el mundo, antes de rogar al poseedor de todas las riquezas y la gloria. Porque en este día Dios habla a su pueblo y le dice a un varón que esta levantando entre arbustos: “levanta tus ojos y mira y miró y vio cuatro alazanes que son caballos que fueron enviados a recorrer la tierra, y salieron a los cuatro vientos y ellos hablaron al Ángel de Jehová y le dijeron: Hemos recorrido la tierra, y he aquí toda la tierra esta reposada y quieta. Y el Ángel de Jehová exclamo: Jehová de los ejércitos, ¿hasta cuando no tendrás piedad de Jerusalén y de las ciudades de Judá, con las cuales has estado enojado por espacio de setenta años? Pero Jehová me hablo diciendo: Así a dicho Jehová de los ejércitos “celé con gran celo a Jerusalén y a Sion, pero siento gran ira contra las naciones que están despreocupadas, pues cuando yo estaba un poco enojado, ellas se aprovecharon para agravar su mal. Por tanto, así ha dicho Jehová: Me vuelvo a Jerusalén con misericordia; en ella será edificada mi casa, dice Jehová de los ejércitos, y la plomada será tendida sobre Jerusalén. Zacarías 1:10-16. Y dice la profecía el que tiene oídos para oír oiga, lo que Dios dice a su pueblo, porque todos aquellos que han entendido el mensaje son aquellos a quienes Dios les ha dado su don y llenará de alegría, gozo y jubilo. Porque quien entendió, sabe, que la edificación de la gloria de Dios esta muy cerca, pero hoy Dios nos dice que aún poniendo sólo un ladrillo, un pequeño cimiento, porque si nosotros somos un instrumento en las manos de Dios seremos lo suficientemente capaces de cumplir la palabra de Dios. Porque si tu has oído a Dios en esta noche sabrás que Dios quiere hacer de ti un instrumento de poder, santificado y dedicado para su Gloria. Porque el pueblo de Dios aún rebosará de la abundancia e irán sembrando y llorando los que llevan la preciosa semilla pero aún después volverán con gozo trayendo sus gavillas rebosantes, y compartirán el regocijo de Jesús cuando levanta sus ojos al cielo y declara yo te alabo Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, ya las has revelado a los niños. Si, Padre porque así te agrado. hoy hemos visto y entendido que hay cuatro tipos de terrenos, uno esta endurecido, otro es superficial, otro tiene demasiadas preocupaciones y llenos de espinos, pero otros, a quienes Jesús se ha acercado tienen el corazón abierto y la mente receptiva para rebosar en la buena palabra. . . ¿Cuál es usted?, ¿Ha quedado grabada la palabra de Dios en su vida? Solo usted lo sabe, pero hoy Jesús nos dice: Bienaventurados sus oídos los que oyeron y sus ojos los que ven porque mucho desearon y no vieron, porque muchos desearon y no pudieron. Porque a vosotros os es dado saber los misterios del reino de los cielos, antes que a otros. Hoy ustedes son benditos, para la Gloria de Dios. AMEN. |