Un pueblo especial

Usar puntuación: / 0
MaloBueno 
Martes, 02 de Marzo de 2010 22:32

somos un puebloEl Señor nos ha venido hablando en el último tiempo de que hay que decir toda la verdad del evangelio y no a medias para mantener a las personas en la congregación; también nos habló de que hay falsos maestros que distorsionan o desvirtúan la Palabra y que inclusive sacan creyentes de otras congregaciones para armar la propia y “por avaricia harán mercadería de vosotros con palabras fingidas” “y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado” 2 Pedro 2:3-2.

Quizás para muchos se tratan de mensajes de críticas a quienes están haciendo esto, y que por cierto son muchos en la tierra, pero en realidad lo que el Señor esta haciendo es advertirnos de todas estas situaciones que están aconteciendo dentro de Su iglesia a fin de no caer en estas artimañas del diablo que solamente tienen como fin el alejarnos del camino y propósito de Dios, y esto lo hace el Señor porque formamos parte de un remanente especial adquirido por Él, y “Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios” 1 Corintios 6:20, haciendo esto que seamos parte de un pueblo especial, somos parte del pueblo escogido por Dios para ser salvos y hacer Su obra en la tierra.

Leamos la Palabra de Dios en Tito 2:11-14 “Porque la gracia de Dios se ha manifestado para salvación a todos los hombres, enseñándonos que, renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos, vivamos en este siglo sobria, justa y piadosamente, aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo, quien se dio a sí mismo por nosotros para redimirnos de toda iniquidad y purificar para sí un pueblo propio, celoso de buenas obras”.

Pablo, en Romanos nos enseña que la ley tenía dos funciones y hace allí una afirmación concreta de cuál es el propósito de la ley, y vale la pena aclarar esto pues la mayoría creemos que Dios dio la ley para impedir que hiciéramos el mal y obligarnos a hacer el bien; así, si le preguntamos a un hombre en la calle cuál es el propósito de los Diez Mandamientos, probablemente diría: “Es para evitar que hagamos el mal”, pero no es ese el motivo, la razón se encuentra donde nos dice: “Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios” Romanos 3:19.

Ese es el motivo por el cual fue dada la ley, fue dada para manifestar lo pecaminoso de nuestros actos ya que el corazón humano no piensa nunca que lo que esta haciendo está mal, sino que lo que está mal es siempre lo que hacen los demás, y es así que mientras otros tienen prejuicios, nosotros tenemos convicciones; otros son tacaños, nosotros somos ahorradores; otros intentan ser mejor que el vecino, pero nosotros intentamos progresar.

Entonces….., ¿Para qué sirve la ley?, para aplicar los mismos términos a todo el mundo; la ley dice: “No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano. Acuérdate del día de reposo. Honra a tu padre y a tu madre. No matarás. No cometerás adulterio. No hurtarás. No hablarás contra tu prójimo falso testimonio. No codiciarás” Éxodo 20:3-17, y la ley es absolutamente imparcial, y por esto, cuando nos enfrentamos con la ley de Dios, ya no podemos seguir engañándonos y tenemos que admitir que lo que estamos haciendo está mal, “Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” Romanos 3:22-23.

La cruz de Cristo es la respuesta ante todo lo que hace el hombre, es la solución de todo lo que hemos hecho pues El llevó nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero y derramó Su sangre por nuestras transgresiones y por los pecados que hemos cometido; no hay manera en que el hombre pueda tratar con un Dios santo, salvo mediante el rescate o alguna justificación de Cristo por sus pecados, y la ley es la que hace que seamos conscientes de este pago.

Cuando descubrimos, gracias a la ley, que lo que hacemos está mal a los ojos de Dios y que somos culpables, Pablo nos dice: “¿Qué diremos, pues? ¿La ley es pecado? En ninguna manera. Pero yo no conocí el pecado sino por la ley” Romanos 7:7.

Aquí se habla del pecado, no se habla de lo que hice, sino de lo que soy; no sabría lo que significa no codiciar de no ser porque la ley dice: “No codiciarás”, “Mas el pecado, tomando ocasión por el mandamiento, produjo en mí toda codicia”.

Pero también la ley nos hace entender que no solamente hago las cosas que están mal, sino que lo que soy está mal a los ojos de Dios, y esto nos lleva a la necesidad de la resurrección del Señor que murió por nuestros pecados, haciendo que Su resurrección venga a nosotros en una nueva vida y salvación de nuestra alma; debemos aprender que la presencia de un Salvador vivo en nuestro corazón, morando en nuestro interior y poniendo a nuestra disposición todo cuanto es, es la respuesta a lo que somos, y es lo que necesitamos por causa de lo que hicimos.

Si leemos Deuteronomio nos encontramos con la debilidad e incapacidad del hombre de poder hacer cualquier cosa por complacer a Dios por si mismo porque sus esfuerzos más sinceros y consagrados de nada le sirven ya que “Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios” Romanos 8:7-8, siendo la presencia continua de Dios en nosotros, el habitar en nuestro interior lo que satisface las exigencias y también las suple.

Cuando leemos: “Mañana cuando te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué significan los testimonios y estatutos y decretos que Jehová nuestro Dios os mandó? entonces dirás a tu hijo: Nosotros éramos siervos de Faraón en Egipto, y Jehová nos sacó de Egipto…..; y nos sacó de allá, para traernos y darnos la tierra que juró a nuestros padres. Y nos mandó Jehová que cumplamos todos estos estatutos, y que temamos a Jehová nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los días, y para que nos conserve la vida, como hasta hoy” Deuteronomio 6:20-24, vemos que nos sacó con un propósito, Dios nos está enseñando que es necesario sacarnos de Egipto y llevarnos a la tierra, y Moisés continua explicando: “Porque tú eres un pueblo santo para Jehová tu Dios; Jehová tu Dios te ha escogido para que le seas un pueblo especial....”, un pueblo de su posesión en el que Él mismo habría de habitar, no porque nosotros seamos más o mejores que todos los pueblos, sino que nos ha querido y escogido, pues éramos lo más insignificante de todos pero Dios nos ama y guarda el juramento que hizo a vuestros padres.

Como vemos, el hombre no podrá nunca salir adelante por su propia fortaleza porque Dios no nos ha creado tan fuertes como para que no le necesitemos, es decir que dependemos siempre de Él y la fortaleza del creyente está en la presencia continua de Dios en nuestra vida, y “Si dijeres en tu corazón: Estas naciones son mucho más numerosas que yo; ¿cómo las podré exterminar? no tengas temor de ellas; acuérdate bien de lo que hizo Jehová tu Dios con Faraón y con todo Egipto” Deuteronomio 7:17-18; cuando nos enfrentamos con los problemas, con los gigantes, con las dificultades y las diferentes pruebas, es Dios quien lo hace porque está en nuestro interior, está ahí para hacer frente a ese problema y lo está para afrontar cualquier problema en su vida, “acuérdate bien de lo que hizo Jehová tu Dios con Faraón y con todo Egipto; de las grandes pruebas que vieron tus ojos, y de las señales y milagros” y estable en tu corazón las palabras del apóstol: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” Filipenses 4:13.

Cada uno de nosotros hemos pasado pruebas, hemos tenido nuestros problemas que Dios permitió que nos acontecieran, “para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos. Y te afligió, y te hizo tener hambre, y te sustentó con maná, comida que no conocías tú, ni tus padres la habían conocido, para hacerte saber que no sólo de pan vivirá el hombre, mas de todo lo que sale de la boca de Jehová vivirá el hombre. Tu vestido nunca se envejeció sobre ti, ni el pie se te ha hinchado en estos cuarenta años” Deuteronomio 8:2-4.

Son las mismas palabras que dijo Jesús en el desierto cuando le explicó al diablo por qué no estaba dispuesto, y no quería hacerlo, en razón del sentido decisivo que la obediencia tenía y tiene para Él; en otras palabras le dijo: “No vivo haciendo grandes señales para que todos me miren asombrados, y el hombre no debe vivir de ese modo sino que su mayor anhelo debe ser la manifestación de Dios que habita en su interior, en su vida exterior”.

Y volvemos otra vez al tema de la presencia de Dios, “Hijos sois de Jehová vuestro Dios; ………. Porque eres pueblo santo a Jehová tu Dios, y Jehová te ha escogido para que le seas un pueblo único de entre todos los pueblos que están sobre la tierra” Deuteronomio 14:1-2; y la presencia esta en nuestro interior pues ahí es donde habita, donde vive, donde permanece cada día anhelando que tu muestres esa presencia con cada uno de tus actos sin esperar nada a cambio, entonces, “Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que él os exalte cuando fuere tiempo; echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros” 1 Pedro 5:6-7.



Comparte este enlace
Reddit! Del.icio.us! Mixx! Free and Open Source Software News Google! Live! Facebook! StumbleUpon! TwitThis Joomla Free PHP
Comentarios
Añadir nuevo Buscar
+/-
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Website:
Título:
Código UBB:
[b] [i] [u] [url] [quote] [code] [img] 
 
 
:angry::0:confused::cheer:B):evil::silly::dry::lol::kiss::D:pinch:
:(:shock::X:side::):P:unsure::woohoo::huh::whistle:;):s
:!::?::idea::arrow:
 
Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.
 
Donate using PayPal
Amount:
Para:
Para:

¿Quién está en línea?

Tenemos 27 invitados conectado(s)