Una prueba de fe |
| Jueves, 13 de Octubre de 2011 22:22 |
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… Dios está contigo, el precioso Espíritu Santo está contigo, se manifiesta en tu vida en tu obediencia en tus ofrendas, el día que se te acaben las fuerzas para seguir adelante y que no tengas esperanza, tal vez llegue a ti una gran oscuridad o incertidumbre o desánimo o tristeza o soledad… pero Dios te dice: “… NO TEMAS…” porque YO ahuyentaré la rapiña de tus ofrendas, “… NO TEMAS…” porque el día que traigas tus ofrendas sencillas o abundantes yo estaré contigo y te multiplicaré, “… NO TEMAS…” siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia; aún cuando pases por el horno porque el horno humeante significa prueba, es decir cuando pases por la prueba YO ESTARÉ CONTIGO ¡¡“… NO TEMAS…”!! … El sólo hecho de hablar de Abram (o posteriormente Abraham) implica una serie de reconocimientos y afirmaciones de preceptos y conceptos bíblicos y teológicos importantísimos vigentes aún para nuestra vida en el siglo XXI. Tan solo con el hecho de ver y escudriñar la propia vida de este patriarca (tal vez el más importante) nos arroja para nuestra reflexión puntos muy relevantes de los cuales sólo rescataré dos: primero, que la salvación no solamente es para los judíos, sino para todo aquél que cree en el autor y consumador de la Salvación; y segundo que la bendición, la vida eterna, la salvación es por gracia, por el creer, por la fe.
Así pues si partiéramos desde el mismo principio de la historia, veríamos como Abram (primeramente llamado así, “padre es exaltado”) nació en Ur de los caldeos (es decir, lo que posteriormente sería Babilonia y hoy Irak), él fue hijo de Taré, hermano de Nacor y Harán; tío de Lot, esposo de Sara, padre de Isaac, Patriarca de Israel. Fue el primer hebreo, pues hebreo quiere decir: “el que cruza”, “quien traspasa”. A Abram le fue dada la orden, recibida directamente de Dios: “vete de tu tierra y de tu parentela a la tierra que te mostraré” y Abram se fue, con lo que tenía, con sus bienes, con sus ganados, con su esposa, con su sobrino Lot y salió sin rumbo, sin saber a dónde iba, salió como peregrino y extranjero, porque esperaba la ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Yahweh; porque Abram salió con una palabra de Dios, por haber escuchado la voz de Dios combatiendo el desierto, combatiendo la incertidumbre, combatiendo las criticas, la oposición, las luchas, la prueba porque se movió como viendo al invisible, porque anhelaba una patria mejor, una patria celestial… y esto le fue contado por justicia, la Peshitta dice: “… le fue considerado como justicia” pues le habló Yahweh nuestro Eloim diciendo: “… YO que te saqué… para darte esta tierra para que tomes posesión de ella…” y Abram creyó por la fe en un Dios que no conocía, sino que fue conociendo a Dios, sino que Dios fue siendo revelado por justicia, por gracia, por fe, por amor teniendo en cuenta el plan supremo de salvación que no sólo incluiría a los judíos sino a todas las razas de todo el mundo, incluyendo la nuestra. Y por ello le fue cambiado el nombre de Abram por Abraham (padre de multitudes) sabiendo nuestro Dios y Señor que él iba a ser una sombra profética de las buenas cosas por venir, pues en la misma vida de Abraham se dio un ensayo del sacrificio mismo de redención, cuando tenía que ofrecer a su hijo único para probar la obediencia y la fe en Dios; pero justo en el instante en que Abraham iba a ejecutar, a traspasar a degollar a su hijo, un ángel lo detuvo y provió un cordero de un año para que fuese el sacrificio perfecto para la salvación de la descendencia de Abraham. Así pues de la simiente de Abraham se desarrollaron las generaciones venideras, muchas esclavas, muchas de linaje de reyes, muchos salmistas y profetas, muchos siervos, muchos libres pero sobre todo y primeramente de todos, de esa simiente nació el Ungido de Dios, el Mesías, el Cristo, Jesús nuestro salvador. 42 generaciones después de Abraham nació Jesús unos 2500-2900 años después de Abraham se partió el rumbo de la humanidad para dar entrada al plan de la obra redentora gestada en la eternidad y por éstas fechas de Tishri nació en una aldea de Belén Cristo Jesús y el cielo se alegró y las estrellas se alinearon y los ángeles cantaron en las alturas diciendo: “en la tierra paz, buena voluntad para los hombres”, porque el Rey de reyes había nacido, el justo, el que es Fiel y Verdadero y de allí viene esa parte de la carta a los Romanos cuando dice por la fe en Cristo: “… tú has sido injertado en la raíz santa, para ser participante de la rica savia y la raíz…” por lo tanto no te jactes (no te burles de Dios, no te burles de la Gracia que Jesús te otorgó, no juegues a ser un día cristiano y otro no) sino teme y cree, porque si Dios no perdonó a las ramas naturales que fueron incrédulas y soberbias sino que las desgajó y no perdonó a los ángeles rebeldes sino que los echó de su presencia, que no hará contigo ser humano, poco menor que los ángeles; por lo tanto cree y teme. No seas como los judíos errados que dicen: “es que, nosotros aún tenemos las ruinas del <Gran Templo>” o también dicen: “nosotros somos hijos de Abraham y nunca hemos sido esclavos de nadie”, o que también dicen: “nosotros tenemos la Torá…” No seas como ellos sino toma ejemplo de que ni aún teniendo esas cosas materiales o esa arrogancia pueden ser salvos, porque sí la salvación viene de los judíos (Juan 4.22) pero no es exclusivamente de los judíos; por lo tanto nosotros no podemos decir: “tu si eres salvo y tu no” o bien “por ir al templo ya soy salvo” o tal vez “por cargar la Biblia o llamarme <cristiano> soy salvo” NO!! No hermanos no seamos arrogantes, porque la salvación es por Gracia, por medio de la fe, por el creer y las obras de salvación vienen después, no son las obras humanas las que te salvan no es porque cargues una Biblia o te llames cristiano o vengas al Templo o tengas un pescadito en tu coche, sino que es por el creer en el Sacrificio de Jesús en la cruz, por obedecer sus mandamientos, por hacer obras de justicia activa en la fe (ejemplo de obra de justicia: venir al templo, diezmar, predicar el evangelio, dar buen testimonio cristiano en mi vida). En este tiempo estamos en una etapa crucial, importantísima, donde va a ser probada nuestra fe, nuestra vida, nuestros cuerpos, nuestras economías. ¿Quiénes serán los que verdaderamente den fruto? ¿Quiénes serán los que a la verdad son llamados escogidos, santos, fieles? ¿Quiénes son a los que Dios les tiene preparadas ricas y grandísimas promesas? R: A los salvos, a los verdaderos cristianos, a los que verdaderamente aman a Dios y creen en Dios y quieren ver su Gloria, pues si en este tiempo crucial, trascendental de nuestra historia tú pones una cosa el Señor te dará el doble… hermano sábete que si alguna cosa das a Dios, ÉL no te va a defraudar, no te va a dejar sólo, porque ÉL está contigo y como le dijo a Josué: “… como estuve con Moisés, estaré contigo; NO TE DEJARÉ, ni te DESAMPARARÉ. ESFUÉRZATE y se VALIENTE; porque tu repartirás a este pueblo por heredad la tierra de la cual juré a sus padres que la daría a ellos. Solamente ESFUÉRZATE y sé muy VALIENTE…” Josué 1.5-7 ¿Y cuál es nuestra misión? CREER, HABLAR, ACTUAR, OBRAR por medio de la FE!! Juan 20.31 “Pero estas cosas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis VIDA en su NOMBRE”, si tú crees y confiesas (hablas) tienes VIDA (es decir Salvación) y la vida la “Actúas” la “Ejerces” la vida en el Cristianismo “la vives” y parte del fundamento esencial por el cual se basa la vida de un verdadero Cristiano es la certeza de que te mueves como viendo al invisible, que no tienes temor al hablar porque el Espíritu Santo te da lo que se necesita ser hablado, eres entonces un instrumento de su Gloria y su magnificencia, eres un instrumento de Poder, de unción de redención, estás viviendo una <Vida Cristiana>; no te basas en libros de psicología sino en la Biblia, no tienes que ver el horóscopo o las cartas o que te lean el café porque estás escudriñando las Sagradas escrituras las cuales te hacen sabio y salvo por la Fe en Cristo Jesús, no hablas mentiras ni majaderías ni palabras de doble sentido porque de la abundancia del corazón habla la boca y si Jesús está en tu corazón hablas de amor, justicia y verdad; si eres cristiano y vives una vida cristiana encuentras placer y vida y delicia en la profundidad de los misterios de la Biblia, en la comunión con Dios a través de la oración y no en los vicios, no necesitas fumar, o alcoholizarte o drogarte o ir de fiesta inmunda a otra porque has encontrado el manantial de vida en la presencia de Dios, en las cosas de Dios, en la comunión con Dios; cuando vives el cristianismo cosas <superiores> pasan, cosas <sobrenaturales> pasan, no necesitas ser auspiciado por espíritus inmundos o por médiums o por mantras o tantas otras cosas creadas por Satanás porque estás con Cristo Jesús; cuando vives el cristianismo confiesas por la Fe todas sus promesas y crees en la adquisición del terreno, vislumbras el templo construido y te regocijas en tu Dios tu Elohim el cual hace todas las cosas perfectas. Abraham creyó y le fue contado por justicia y aún él tuvo momentos de debilidad, tuvo momentos de duda, tuvo momentos de soledad, de dolor, SI!! Era humano, hombre sujeto a pasiones, pero ante todo nunca dejó de creer en aquel que lo rescató y lo liberó; nunca dejó de consultar a Dios en aquellos momentos de prueba; hasta llegó a preguntarle a Dios (tal vez osadamente) c. 15 v.8 “… Señor Jehová, ¿en qué conoceré que la he de heredar?”, hablando del cumplimiento de las promesas, hablando de la tierra que había de poseer; en otras palabras Abraham le preguntaba a Dios ¿Cómo tomaré posesión? ¿Cómo sabré que tendré posesión?, ¿Y cuál fue la respuesta divina? R: Trae ofrenda (v.9), Dios le pidió a Abraham cinco cosas específicas: una becerra, una cabra un carnero, una tórtola y un palomino. ¿Por qué le pidió así? ¿Por qué no le pidió Dios a Abraham más cosas? Abraham era muy rico en ganados, tenía siervos, tenía trigo semillas, mieses, ¿Por qué Dios no le pidió el 50% de todo lo que tenía? En el Antiguo Testamento, en la Torá había una serie de ofrendas que tenía el pueblo de Israel que llevar en propiciación, siendo los palominos y las tórtolas las más sencillas de todos, incluso nuestro Señor Jesucristo en Mateo 10 hace referencia a esto que con “un cuarto” se compran dos pajarillos, y “la ofrenda más humilde” que dio la viuda en el ofertorio fue la más abundante porque dio de corazón todo lo que tenía, porque era su sustento. La orden en la Torá era dar un cordero para sacrificio pero si no, se podía dar una cabra, si no había dinero para eso debía ser una tórtola o un palomino, pero la orden era OFRENDAR. ¿Qué quiere decir esto? Cuando Abraham le preguntó a Dios cómo iba a poseer todo lo prometido, Dios no le pidió todo lo que tenía, todo lo que poseía, aún no estaba Isaac, Dios le pidió una ofrenda, de lo mejor que tenía, le pidió OFRENDAR de corazón, en obediencia; lo más grande a ofrendar era una becerra, luego una cabra luego un carnero, luego una tórtola y finalmente un palomino; posteriormente en la Torá se hacía esta clasificación para que todos pudieran ofrecer a Dios una ofrenda aún por muy sencilla que ésta fuera y el pueblo obedecía y aún hasta hoy (en su defección, en su exclusión, en su rebeldía) los judíos son las personas más prosperas de todo el mundo. ¡Cómo así! SI!! hermanos, pues aún cuando ellos ofrendan por costumbre o mecanismo, son prosperados pues lo ofrecen a Dios, ofrecen a Dios de su trabajo, de su esfuerzo, de su dedicación, lo poco o lo mucho pero lo dan al Dios Todo-poderoso. Pero hubo algo más “… Abraham partió la becerra, la cabra y el codero…” debía haber sangre que fuese símbolo de la promesa, que fuese símbolo del cumplimiento del pacto y derramó la sangre en la tierra que pisaba como símbolo de posesión, y vaya tu no tienes que desangrarte porque ya has sido sellado con la sangre que nuestro Señor Jesucristo derramó en la cruz por lo que podemos confesar su promesa cuando dice: “…y todo lugar que pisare la planta de tu pie será tuyo…” porque estás sellado con la sangre preciosa del Cordero que ha servido de salvación, es decir estás tatuado con su sangre y es la que te conduce a lugares inimaginables y en las alturas te hace andar; y aún más dice la escritura que aves de rapiña descendían para robar, para carroñar las ofrendas y Abraham las ahuyentaba hasta que Abraham se cansó a la puesta del sol y se quedó dormido… entonces cayó sobre él temor de una grande oscuridad, la Peshitta los separa y dice: “… y he aquí que le sobrevino miedo y gran oscuridad.” Alguna vez he hablado de esto, cuando Salomón pidió sabiduría le vino una oscuridad, cuando Moisés pidió ver la gloria de Dios una sombra lo cubrió, cuando María recibió el 24º cromosoma del Espíritu vino sobre ella una sombra, cuando el Señor Jesús se transfiguró vino una sombra que cubrió el monte donde estaban… ¿Qué quiere decir esto? lo que puedo interpretar es: Que en el momento más oscuro, en el momento de más grande dolor, en el momento en que estamos a punto de perder las esperanzas, en el momento en que no encontramos ya más respuesta y sentimos que todo se acaba y que el mundo se nos viene encima… allí está Dios, allí está la mano de Dios, allí está la respuesta de Dios… y ¿Qué pasó?, ¿las aves de rapiña ensuciaron la ofrenda o se la robaron?, ¿la ofrenda de Abraham fue infructuosa?, ¿Dios permitió el mal sobre Abraham? R: NO!! En ése momento en el que se acabaron las fuerzas, en el momento en que humanamente sucumbió apareció la mano poderosa de Dios, Dios habló con Abraham y en uno de los símbolos del Espíritu Santo se manifestó su poder y omnipresencia, dice el v.17 y principio del 18 “Y sucedió que puesto el sol, y ya oscurecido, se veía un horno humeando, y una antorcha de fuego que pasaba por entre los animales divididos. En aquel día hizo Jehová un pacto con Abraham…” Cuando a Abraham se le acabaron las fuerzas Dios ahuyentó la rapiña y una antorcha de fuego (símbolo del Espíritu Santo) se manifestó, sucedió, pasó aconteció y la antorcha se PASEABA en medio de los animales ofrendados… ¿quieres saber qué significa? Dios está contigo, el precioso Espíritu Santo está contigo, se manifiesta en tu vida en tu obediencia en tus ofrendas, el día que se te acaben las fuerzas para seguir adelante y que no tengas esperanza, tal vez llegue a ti una gran oscuridad o incertidumbre o desánimo o tristeza o soledad… pero Dios te dice: “… NO TEMAS…” porque YO ahuyentaré la rapiña de tus ofrendas, “… NO TEMAS…” porque el día que traigas tus ofrendas sencillas o abundantes yo estaré contigo y te multiplicaré, “… NO TEMAS…” siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia; aún cuando pases por el horno porque el horno humeante significa prueba, es decir cuando pases por la prueba YO ESTARÉ CONTIGO ¡¡“… NO TEMAS…”!! Porque te sucederá como aquellos tres jóvenes que fueron echados atados vivos en el horno de fuego de Nabucco que en medio del fuego no se consumían, que en medio de la destrucción estaban con la cabeza erguida y la seguridad de su victoria estaba con ellos y vieron la Gloria de Dios cuando nuestro Señor Jesucristo se manifestó con ellos… “… NO TEMAS…” Eben-ezer, pues ni aún tu vestido olerá a fuego ni humo, porque Jehová tu Elohim está contigo. Dice el canto de los pequeños “mi Dios es tan grande, tan fuerte y poderoso… no hay nada que ÉL no pueda hacer…” ¿Qué nos toca hacer a nosotros? ¡¡CREER!! Para que Dios establezca su pacto, para que cumpla sus promesas, ¿Qué nos toca hacer a nosotros? Actuar como cristianos, hablar como cristianos, obrar como cristianos, tener un testimonio verdadero, de fe de convicción, de certeza… y cuando tus fuerzas te falten, sábete que el Santo Espíritu se paseará en medio de ti, sobre ti, contigo para que esparzas su obra cual lo hiciera la antorcha de fuego que avanzaba hacia los cuatro puntos de la tierra esparciendo la sangre del sacrificio, de la ofrenda símbolo de la bendición y prosperidad y esparciendo la sangre símbolo de la salvación que nuestro Señor Jesucristo nos otorgó yyy ese día Yahweh hizo pacto con su siervo. Hoy puede ser ese día para tu vida, hoy puede el Señor hacer un pacto contigo si tú estás dispuesto a hacerlo con ÉL… el profeta dice: “…vuélvenos a ti (JHWH) y nos volveremos…” el tiene poder, el es Dios todopoderoso. Por lo tanto no fluctúes, no claudiques, no te enredes con las cosas del mundo, no te afanes por la vileza de la vida, no seas incrédulo sino creyente, cree a Dios, al Dios único y verdadero y hallarás felicidad, gozo, paz, prosperidad y todas las peticiones de tu corazón pues a la tierra que vas el Señor todopoderoso te ha entregado para que los destruyas y los venzas: el miedo (Heteo), la irresponsabilidad (Gergeseo), la habladuría o falso testimonio (Amorreo), al inmoral o impuro (Cananeo), a los tormentos y amarguras (Ferezeo), al que no tiene rumbo o destino <que están perdidos> (Heveo) y al rebelde y violento (Jebuseo) simbolizados por todas estas naciones descritas en el final de éste capítulo 15. Dios te los ha entregado y dice Deuteronomio 7.1-2 que cuando estén delante de nosotros no debemos tener misericordia de ellos sino que debemos destruirlas por completo, no debemos hacer alianza sino que debemos de ser inmisericordes para que Dios cumpla sus promesas en nosotros. ¿Dónde están estas naciones? Hermanos, son demonios representadas en muchas personas que nos rodean o en ataduras que aún muchos tienen en sus vidas y que conducen al vicio a la perdición al infierno. Si tú tienes algo así deséchalo, destrúyelo, véncelo porque no debemos conciliar con ello, si viene una situación o circunstancia o aún una persona aunque sea tu familiar con algo así aléjate destruye, vence en el nombre de Jesús. Sólo así heredaras las preciosas y grandísimas promesas para llegar a ser participantes de la naturaleza divina en Cristo Jesús. Y cree en Dios, para que creyendo te sea contado por justicia, para que creyendo testifiques que las promesas de Dios son en ÉL sí, y en ÉL amen para la Gloria de su Nombre. AMEN |